¿Es posible que el ser humano en esta época esté más abierto al mundo, crea más en sus capacidades transformadoras y sea más adaptativo en su conjunto? ¿Es posible percibir que el ser humano, homo sapiens sapiens tal y como lo conocemos, haya cambiado y esté cambiando ya?
Éste es probablemente un tema polémico, puesto que estaría haciendo una distinción entre el hombre de occidente y el hombre que pertenece a culturas más rígidas y donde los cambios, aunque significativos (como estamos viendo en Libia o Egipto, que avanzan hacia la democracia) se producen a otro ritmo.
Tampoco me gusta situar nuestra cultura por encima de las demás, porque se pueden extraer cosas muy positivas de otras culturas, pero lo cierto es que occidente está a la vanguardia del cambio, por un simple motivo: porque estmos abiertos a él, con la incertidumbre que implica, nuestra mente se adapta más rápidamente al entorno y a la vez está potencialmnete más capacitada para rebasarlo (disentimos más y nos resignamos menos). Como se mencionó en una clase, sin discrepancia no hay posibilidad de cambio.
Las barreras religiosas, prejuiciosas, económicas... están cayendo en pos del desarrollo y la investigación para la mejoría humana.
No somos el mismo hombre que hace 100 años, no tememos los cambios, los tomamos como potencialidades hacia nuestra propia mejora. Nuestra naturaleza está cambiando.